En diferentes años las familias acogedoras participantes de este programa han prestado estos consejos, sin embargo el consejo más adecuado es tratar  a la niña o niño saharaui como si fuera tu hijo o hija.

 

  • Las niñas y los niños tienen necesidades materiales, pero no afectivas, todos y todas tienen ganas de volver a los campamentos de refugiados puesto que allí han dejado a su madre, padre, hermanos, hermanas... No os preocupéis si empiezan a preguntar cuando van a volver a los campamentos, es muy normal.
  • Están escolarizados desde los 3 años, son muy sociables y aunque tienen mucha facilidad de enfado se les pasa enseguida.
  • Los primeros días no comen demasiado, hay que tener en cuenta que en los campamentos solo comen un plato al día y que su estomago es pequeño. En cuanto pasen unos días, se irán acostumbrando a las cantidades que les ofrecemos aquí y empezaran a comer mucho mas.
  • No aceptéis todas sus peticiones, tienen que aprender a aceptar un no.
  • Algunas niñas y niños que vienen por primera vez puede que lloren mucho al principio, no os preocupéis. Tenéis que tener en cuenta que es la primera vez que se separan de sus familiares.
  • Informales de los riesgos que hay aquí, que los coches andan más rápido, semáforos, escaleras, ascensores, enchufes...
  • Debemos respetar su religión. Los saharauis son musulmanes no comen cerdo y rezan 5 veces al día. Explicarle que hay diferentes tipos de carne y decirles que nosotras no les vamos a ofrecer cerdo. Ofrecerle un sitio donde puedan rezar, ellos mismos sabrán como y cuando lo tienen que hacer.
  • Normalmente todas y todos dicen que saben nadar y andar en bicicleta, pero andar con cuidado, no suele ser verdad.
  • Hay que controlarles las llamadas telefónicas, también las chucherías, el dinero de bolsillo... No conocen ni controlan el valor del tiempo y el dinero.
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